La tecnología nos ofrece, hoy en día, unas posibilidades que nos permiten pensar que estamos ante un importante cambio de escenario. Ahora desde que se cierra la contabilidad de una institución pública hasta que llega al tribunal de cuentas pasa como mínimo un año.
Nuestro objetivo final, en el caso de la contabilidad, es que cada vez que se cierre un trimestre, esta contabilidad esté online, accesible para todos.
Adicionalmente, ahora con la IA debería ser factible que, en segundos, estas contabilidades sean escrutadas de manera que encuentren incorrecciones ya que habrá sido entrenada previamente. El actual gasto de personal podrá ser reducido drásticamente.
La IA generativa ofrece mucho más potencial, ya que puede aprender por sí misma y encontrar patrones de comportamiento que pueden dar indicaciones adicionales.

Para los casos de contratos, queremos poderlos seguir desde el inicio de su licitación. Ya hay aplicaciones en el mercado potenciadas por la IA, que ayudan a los licitadores a concursar para obtener contratos públicos, simplificando el trabajo burocrático en las pequeñas empresas que quieren licitar.
Comparar contratos de prestaciones de servicios a los diferentes ayuntamientos será muy fácil. Se podrá, por ejemplo, comparar un contrato de recogida de basuras entre muchos municipios buscando si alguno presenta un coste por habitante o tonelada, que se tenga que justificar mejor.

La tecnología nos permitirá ofrecer a toda la ciudadanía unos resultados de fiscalización de las cuentas y contratos públicos que se podrán utilizar para hacer preguntas a nuestros dirigentes. Nuestra plataforma generará alertas automáticamente que serán utilizadas inicialmente por:
- Los periodistas que serán inicialmente los más favorecidos.
- Las redes sociales
- La transparencia, fiabilidad e integridad, de nuestros datos podrá reducir las noticias falsas.

Como objetivo final estaría el de poder evidenciar la necesidad de suprimir los nuevos organismos de transparencia de las diferentes regiones que nos cuestan 200M€ y no aportan valor añadido de ningún tipo.